En noviembre del 2005 tuve la oportunidad de conocer a Pilar Manjón, la portavoz de la Asociación de Víctimas del 11-M. Como la mayoría de los españoles, la primera vez que supe de Pilar Manjón fue en su comparecencia ante la comisión de investigación del 11-M en el Parlamento. Recuerdo muy bien que aquel día escuche su intervención completa en la SER. El país se estremeció cuando aquella mujer, madre de un joven que murió en uno de los trenes, tomó la palabra con emoción contenida, e hizo un discurso sincero y valiente, como no podía ser de otra forma en quien sabe que ha perdido más de lo que nunca le podrán quitar.
Manjón participó en Córdoba en unas jornadas sobre voluntariado. Así que, pude hablar con ella y, más allá de mi condición de periodista, pude expresarle personalmente mi solidaridad. Ayer, escuchando la sentencia del 11-M, mi corazón también estaba con Pilar y con todas las víctimas.