Al hilo del reciente desalojo del centro social okupado y autogestionado Casas Viejas, en Sevilla, me topo con un artículo publicado en el blog El Nido del Jilguero, en el que recuerda como el "nombre de Casas Viejas quedó grabado en la historia de España en 1933", a raíz de la tremenda represión llevada a cabo por las fuerzas de la República contra el levantamiento anarquista en un pequeño pueblo de Cádiz.

Como recuerda El Nido, Ramón J. Sender escribió varios artículos sobre el asunto. Artículos que, por cierto, fueron luego reunidos y reelaborados para dar forma al libro titulado Viaje a la aldea del crimen.

Además, El Nido cuelga en esta entrada sobre Casas Viejas un curiosísimo documento: la película que poco después realizaron sobre aquellos hechos unos cineastas soviéticos.

Aquel episodio no pasó desapercibido entonces y ya pasó factura política a la República, aunque siga habiendo quien lo utilice como arma arrojadiza.