Inevitable no detenerse estos días en la terraza de La Malagueña, uno de los restaurantes de más solera de la Plaza de las Tendillas, a contemplar los cuatro ejemplares de cotorritas argentinas que se exhiben en unas elegantes jaulas para ambientar el lugar.

Una sencilla forma de llamar la atención y atraer a clientes y quien sabe si, con el tiempo, la estampa llegará a formar parte de la esencia de las Tendillas.

La idea de animar el velador con estos pájaros exóticos se la trajo de la costa Máximo Doval, el actual gerente de La Malagueña, y un tipo con experiencia en el sector. "Hay tres cosas que les gusta a los turistas, los azulejos andaluces, las vasijas y cerámica en general y los pájaros. Trabajé en unos hoteles donde había unas grandes pajareras adornando y de ahí me vino la idea".

Las cotorritas se están haciendo famosas poco a poco. La gente se para, sobre todo los niños y los turistas. Y eso que los pájaros todavía no hablan...

 

Debido a que son capaces de articular palabras y de recordarlas, las cotorras se han ganado una gran popularidad como habladoras. Además, contribuyen a alejar las palomas de su alrededor, según Adriano Herrera, camarero de La Malagueña y "colombicultor de toda la vida". Adriano --en la foto, con su uniforme blanco-- es el encargado de cuidar de las cotorritas de La Malagueña.