Sí a la biblioteca pública, y a cien bibliotecas más, pero no a costa de la Rosaleda de los jardines de los Patos.

Se ha dicho que el proyecto respetará el entorno e incluso se habla de desplazar la Rosaleda a otro lugar cercano, pero sigue sin gustarme la idea. El mismo Ayuntamiento que en los últimos años ha recuperado el principal eje verde de la ciudad, desde la Rosaleda, pasando por los Patos, la Victoria, Vallellano hasta el cementerio de la Salud, no puede ceder ahora parte de ese espacio para la construcción de un edificio.

Los Verdes ha sido el único grupo que ha alzado la voz. Pero no me creo que sean los únicos en desacuerdo. Y aunque no parece que sus acciones estén teniendo gran repercusión pública, en internet el tema copa buena parte del interés de los lectores de este periódico. La lectura poética del domingo en la Rosaleda lleva dos días como una de las noticias más comentadas.

¿Tomará alguien nota?