La palabra japonesa bonsái significa literalmente bandeja (bon) más naturaleza (sai), y así es como los aficionados explican la esencia de este arte milenario. "Es como intentar llevar lo que ves en la naturaleza a tu casa, recrearla, pero en miniatura", explica Manuel Moreno Díaz, el presidente de la asociación cordobesa de bonsáis. Una asociación que ha celebrado este fin de semana en el Jardín Botánico una exposición de estos pequeños árboles, así como el Concurso Andaluz de Nuevos Talentos de Bonsái 2008, que ha ganado el jerezano Luis Benítez entre representantes de seis provincias.

"El concurso ha sido un paso previo a la celebración, también en Córdoba, el próximo octubre, del congreso nacional", explica Moreno Díaz.

Pero además, la asociación tiene planes aún más ambiciosos, pues si, como esperamos todos, Córdoba es declarada capital cultural del 2016, intentarán traer, para esa fecha, nada menos que el congreso mundial.

Los talleres de la Asociación Cordobesa de Bonsáis siempre generan interés, aunque luego solo unos pocos tienen la paciencia necesaria para continuar. La asociación cordobesa tiene treinta socios y nació en los ochenta, aunque antes de que el entonces presidente González hiciese pública su afición por los bonsáis, algo que, entonces, dio un gran impulso a esta afición.