sábado, 28 de junio de 2008 2:29
manuelruiz
Los cordobeses también estarán en la final de la Eurocopa
Cuando esta mañana la empleada
de una agencia de viajes en la avenida de Barcelona abrió la
oficina, ya esperaba en la puerta un cliente en busca de entradas
para la final de la Eurocopa en Viena.
“Estaba ansioso, me pidió que
le reservase ocho plazas, le expliqué todo y le dije los
precios, luego se marchó y me dijo que volvería, pero
no ha regresado”, me explicaba esta tarde la chica de la agencia
por teléfono. “A lo mejor fue a pedir un préstamo y
no se lo han dado”, bromea al otro lado de la línea.
El caso es que agencias como Marsans o
Viajes del Corte Inglés ofertan –quizá este sábado
aún queden plazas-- un paquete de ida y vuelta en avión,
con entrada y traslado al estadio para ver la final. Todo el mismo
domingo, saliendo de madrugada de Madrid o Sevilla, por unos 1.400
euros por persona.
Hoy me he pasado el día, entre
otras cosas, buscando a cordobeses que se fuesen a Viena para contar
algo en el periódico. Y algo contamos mañana, aunque en
una columna que se queda algo corta para las historias que me he
encontrado.
A través de estas agencias no
parecen haber sido más de media docena de cordobeses los que
han reservado plazas. Seguramente habrá más gente de
aquí en el estadio este domingo.
Muchos están allí ya o
incluso se van por otros medios.
Este mediodía escuchaba en la
radio como un colega periodista ha decidido ir por su cuenta y
riesgo, en coche nada menos –espero que le vaya bien--.
Pero volviendo a las agencias, el
precio no ha sido obstáculo para que Alicia Villagrán
regale a su marido y a su hijo el viaje a Viena. ¡Qué
mujer!
“Les encanta el fútbol –me
ha explicado--. Mi marido fue futbolista y mi hijo juega en los
cadetes del Séneca. Este es el mejor regalo que les puedo
hacer”
Y ha sido toda una sorpresa, pues
Javier, su marido, Sánchez de apellido y dentista de
profesión, me ha contado que el domingo ya tenía
preparada una barbacoa en casa para ver el partido con la familia y
los amigos. Estaba emocionado con el viaje, y no es para menos, es
una cita histórica.
Algo que también tiene muy claro
Blas Campaña, el propietario de una cafetería de
Santaella que también ha reservado un par de viajes, para él y
para su hijo de 18 años. “El fútbol es mi pasión”,
me ha dicho.
A mi, si te digo la verdad, nunca me ha
apasionado el fútbol. Nunca he seguido la liga y como mucho,
me enganchaba a los partidos de la selección o a algunas
finales del Barça o el Madrid.
En los últimos meses, por
cuestiones de trabajo –he pasado esporádicamente por la
sección de Deportes--, me ha interesado más. Y aunque
aún no le he encontrado el gustillo, si empiezo a comprender
porqué apasiona a tanta gente.
Y por supuesto, este domingo no me
pierdo la final. La veré en el periódico, con los
compañeros, y espero que los goles se oigan en toda la
Torrecilla.